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Horror en San Vicente: quedó en prisión preventiva un albañil acusado de abusar de un joven con discapacidad
El hecho denunciado
De acuerdo con la acusación fiscal, el episodio ocurrió el pasado 4 de enero, alrededor de las 7 de la mañana. Según se expuso en audiencia, Leiva interceptó a la víctima (un joven con discapacidad) y, aprovechándose de su condición, lo condujo hasta su vivienda ubicada en calle Sargento Cabral, en San Vicente. Esa secuencia quedó registrada en cámaras de seguridad, que permitieron reconstruir todo el recorrido.
Una vez dentro del domicilio, cerró la puerta y abusó sexualmente del joven, a quien además habría amenazado con “pegarle un tiro” si pedía ayuda o relataba lo sucedido. Por la calificación legal atribuida, en caso de llegar a juicio y ser hallado culpable, el imputado podría enfrentar una pena superior a los seis años de prisión de cumplimiento efectivo.
En la causa también interviene la abogada Cristina Fortunato, quien representa a la familia de la víctima. Durante la audiencia, la letrada acompañó el pedido de la Fiscalía y solicitó que Leiva no acceda a medidas alternativas a la prisión preventiva, al considerar la gravedad del hecho y el impacto sufrido por la víctima.
La defensa del imputado, por su parte, cuestionó la figura penal escogida y aseveró que todavía faltan dos informes “fundamentales” para determinar si su pupilo es o no responsable: la Cámara Gessel y una prueba de rastros de ADN.
El juez, si bien convalidó esa afirmación, sostuvo que la principal prueba es el relato de la víctima y su concordancia con informes médicos, policiales y psicológicos que le dieron verosimilitud al testimonio: “¿Con qué motivación actuaría la víctima para inventar este relato?” Se preguntó Bottero al hacer lugar la postura del MPA y disponer la prisión preventiva de Leiva.
La reacción del padre y un segundo hecho violento
La causa judicial tiene además una segunda arista. El mismo día del abuso, en horas de la tarde-noche, el padre del joven se presentó en una vivienda de calle Sargento Cabral al 600, donde amenazó a los ocupantes del lugar portando un palo de gomero, elemento utilizado habitualmente para medir la presión de neumáticos de camiones.
Al día siguiente, el hombre regresó al domicilio, golpeó violentamente la puerta y luego arrojó una bomba molotov hacia el interior de la vivienda, lo que provocó un incendio. En el lugar se encontraba un hombre que, debido a los daños en la puerta, quedó momentáneamente atrapado y debió escapar saltando por una ventana.